Hoy quiero hablarte de algo que muchas veces damos por hecho, pero que en realidad es esencial para nuestro bienestar: la importancia de limpiar y proteger nuestra energía, nuestro espacio energético personal.
Al igual que cuidamos nuestro cuerpo con higiene y alimento, también necesitamos cuidar nuestro campo energético, ese espacio sutil que nos rodea y que constantemente está en interacción con otras personas, lugares y situaciones.
Piensa en cuántas veces has estado en un sitio donde todo parecía estar bien, pero al salir te sentiste cansada, pesada o incluso triste sin motivo. O cuando, después de una conversación, sientes que tu ánimo cambió de repente. Eso sucede porque la energía se mueve, se intercambia, se impregna. Y si no somos conscientes, vamos acumulando cargas que no son nuestras.
Limpiar la energía es como abrir las ventanas de la casa: dejamos entrar aire fresco y dejamos ir lo que ya no nos nutre. Puede hacerse de muchas maneras sencillas: a través del agua y la ducha consciente, con un baño de hierbas o sales, con el humo sagrado de una planta, con música, oración o meditación. Lo importante es hacerlo con intención, con presencia.
Pero no basta con limpiar: también es fundamental protegernos. Proteger la energía no significa encerrarnos, sino aprender a poner límites sutiles y amorosos. Es como cerrar la puerta de tu casa: no lo haces por miedo, sino para cuidar lo que es tuyo y recibir solo lo que realmente te aporta.
Podemos protegernos con visualizaciones de luz, con símbolos, con cristales, con palabras de poder o incluso con la decisión firme de no permitir que algo ajeno invada nuestro espacio.
Cuando aprendes a limpiar y proteger tu energía, recuperas tu centro. Dejas de sentirte drenada, te resulta más fácil estar presente y descubres que tienes más claridad, paz y vitalidad.
Así que mi invitación hoy es que comiences a prestar atención a tu espacio energético personal. Haz de la limpieza y protección algo tan natural como lavarte las manos o preparar tu cama. Y observa los cambios. Verás cómo tu vida se siente más ligera, más tuya, más sagrada.
✨ Porque cuidar tu energía es cuidar tu vida.
